1 calabaza kabocha de 2,5 cm (pelada y cortada en cubos de 2,5 cm)
1 litro de caldo de pollo (lo suficiente para cubrir la calabaza)
1 trozo de jengibre cristalizado o una rodaja pequeña de jengibre fresco
1/2 cebolla amarilla - picada
sal al gusto
4 cucharadas de mantequilla sin sal
Derretir la mantequilla y saltear la cebolla durante unos minutos.
Añadir la kabocha a la olla y cubrirla con caldo de pollo suficiente para cubrirla.
Añadir un pequeño trozo de jengibre a la olla.
Llevar a ebullición y cocinar hasta que la kabocha esté blanda (unos 12 minutos).
Añadir sal al gusto (aprox. 1 cucharadita).
Verter la sopa en una batidora y triturar.
Servir caliente o fría.
Un enfoque minimalista de este plato lo convierte en una sopa sutil que resalta el sabor natural de la kabocha. Tenga cuidado con el uso del jengibre, que puede apoderarse de la sopa. Pruebe un poco al principio y luego ajuste la receta en consecuencia. Descubrí que usar dulces de jengibre cristalizado (que se encuentran en Chinatown) funcionaba mejor que el jengibre fresco. Prefiero servir la sopa caliente en lugar de fría.
De 4 A 6 Porciones